Viaje a Bulgaria (1º parte)

En semana santa del año 2018 decidí emprender una aventura con un grupo de apasionados de los hérpetos con los que comparto afición. Organizamos y planificamos un viaje pensando en recorrer toda Grecia en 9 días, haciendo una ruta que visitase sus distintos ecosistemas, pensando en poder ver el mayor número de especies posibles.


El equipo completo con los acantilados del río Arda al fondo. De izquierda a derecha (Miguel, Rafa, Alberto, Ander y Javi).

Día 0

Nos juntamos en Madrid, viniendo cada uno de una parte de la península, y cogimos un avión rumbo a Sofía, capital búlgara donde nos esperaba una furgoneta que nos acompañaría durante toda la expedición por Grecia.

Nuestra primera sorpresa del viaje, y probablemente la más desagradable fue que no nos alquilaban la furgo si íbamos a Grecia, necesitábamos un papel especial que tardaba al menos 5 días en tramitarse y no podíamos permitirnos el lujo de esperar. Por momentos parecía que la aventura se acabaría antes si quiera de que empezase.

Tras varias horas de llamadas a la Península y de hablar con varias compañías de alquiler de coches, llegamos a un acuerdo con la empresa que nos tenía reservada la furgo, podíamos llevárnosla, pero sin salir de Bulgaria.

En ese momento nuestro viaje tomó una nueva perspectiva, se nos acabó la posibilidad de ir a Grecia, de temperaturas agradables y días despejados, y sobretodo de ir a uno de los mejores puntos de Europa para los hérpetos. Nuestra nueva realidad era Bulgaria, un país del que apenas sabíamos nada, en el que no teníamos ninguna ruta marcada, del que desconocíamos su cultura, idioma, dinero, etc. ¡Ahí comenzó nuestra verdadera aventura!

Con una capa de medio metro de nieve a cada lado comenzó nuestra andadura hacia el este del país (la costa del Mar Negro), mientras nos alejábamos de la fría capital lo máximo posible, para buscar un sitio tranquilo donde acampar la primera noche.


Días 1, 2 y 3 (viaje por el interior del país).

Con unas temperatura de entre 0 y 9 grados y lluvia casi constante comenzó nuestro viaje hacia la costa del Mar Negro, esperando que allí el clima fuese más suave y más propicio para bichear. Nos fuimos moviendo en la furgo durante esos días, visitando diferentes puntos del interior que encontrábamos de camino, sin detenernos demasiado ya que las condiciones no eran ni de lejos las ideales. Aún así, como buenos bichólogos, rascamos y rascamos y nuestras primeras especies del viaje empezaron a dejarse ver, os dejo a continuación algunas fotos de lo que fuimos encontrando:

Podarcis tauricus (Lagartija de los balcanes)

Bufotes viridis (Sapo verde)

Lacerta viridis (Lagarto verde oriental)

Pelophylax ridibundus (Rana verde europea)

Natrix natrix (Culebra de collar europea)

Lacerta trilineata (Lagarto de los balcanes)

Rana dalmatina (Rana ágil)

Triturus ivanbureschi (Tritón crestado de Buresch)


Por último, decir que todas las fotografías que aquí aparecen son hechas por mí salvo que se especifique lo contrario, con el único fin de dar a conocer la geografía, flora y fauna que nos rodea, por lo que agradecería su difusión, si alguien está interesado en utilizar las imágenes, pido que antes se ponga en contacto conmigo a través del blog debido al tiempo y esfuerzo invertido en su realización.

En breves, la 2º parte de nuestra aventura, ¡La costa del Mar Negro!


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